Marruecos

Marruecos, un país de secretos y aventuras

El turismo en Marruecos constituye un sector muy desarrollado que no deja de aumentar. En los últimos tiempos, gente de procedencias muy diversas ha hecho que este territorio del mediterráneo se convierta en uno de los destinos más visitados, en parte gracias a su amplia variedad cultural de norte a sur. La mayor parte de los turistas proceden de Europa Occidental (Francia, España, Bélgica, Reino Unido, Austria, Suiza…), aunque también acuden muchas personas del continente americano, tanto de Estados Unidos y Canadá como de Argentina y Colombia.

Marruecos se caracteriza por ser un país con una cultura muy rica, así como un gran patrimonio natural. Algunas de sus ciudades cuentan con un pasado histórico y artístico, así como con una gran cultura milenaria como la que se desprende de las ciudades imperiales. Una de sus particularidades es que cada región posee su propio color: el azul en la parte norte del país (Tánger, Tetúan, Alhucemas…), el rojo en la parte centro-sur (Marrakech, Beni Mellal, Uarzazate) y el blanco corresponde a la parte costera atlántica (Casablanca, El Jadida, Safi…). Cada una de estas zonas tiene una diversidad y una riqueza paisajista que te permite disfrutar cada lugar de una forma distinta y en el mismo país.

Muchas de las costumbres tradicionales de Marruecos pueden resultar muy curiosas en otras partes del mundo. Por ejemplo, el tipo de ropa que llevan sus habitantes, de telas muy ligeras y holgadas; o también el matrimonio tradicional con más de siete vestidos (¡y con una duración de 2 a 3 días!). También su música popular de carácter único, los mercados, el caftán marroquí, la gastronomía… Precisamente, en lo que respecta a la comida que puedes degustar en Marruecos, es imposible visitar el país y probar algunos de sus platos típicos, como son el cuscús o el tajín de verduras… todo esto acompañado por el té verde marroquí tradicional, todo un símbolo de hospitalidad.

En cuanto a los lugares que merecen una visita obligada, no pueden faltar la mezquita Hassan II, la plaza de Yemaa Fena, la manara, la medina de Fez, la cascada de Ouzoud, Ourika y, por supuesto, el magnífico e imponente desierto del Sahara. Puedes hacer un pequeño tour por el desierto gracias a las excursiones personalizadas, algunas de ellas privadas y otras de grupo. Hay que tener en cuenta que, en esta región, no sólo el desierto cubre su territorio, sino que también el mar baña la costa. El mar Mediterráneo en el norte, en el confín con la Península Ibérica y, del lado oeste del país, el océano Atlántico.

El mar de Marruecos es considerado uno de los más bellos del mundo gracias a la diversidad que propone. Las playas, por lo general, están adaptadas para que las personas puedan nadar tranquilamente, pero también se puede surfear en algunas zonas con un mayor oleaje. En cuanto al clima, la posición geográfica del país permite tener temperaturas muy favorables durante todo el año. Eso sí, la primavera es la mejor época para admirar la naturaleza y sus paisajes en todo su esplendor.

Algunas cuestiones prácticas: los idiomas más hablados en Marruecos son el árabe, el francés y el español en la parte norte del país. Si te estás planteando ir a Marruecos, existen varios medios de transporte para acceder al país; todo depende de la situación del viajero y de los días que tenga a su disposición. Se puede llegar en avión, coche, autobús o barco; en lo que respecta al avión, hay diversos aeropuertos. Los principales son los de Casablanca, Marrakech, Fez, Rabat y Tánger.

Uno de los factores que convence a los potenciales turistas a visitar el país es que resulta muy económico pasar unas vacaciones allí y pudiendo realizar muchas de las actividades disponibles, así como visitando el país. Al ser una opción mucho más barata que la mayoría de los destinos europeos, esto resulta otro factor determinante para escoger Marruecos como destino vacacional.

Así que ya lo sabes, si quieres disfrutar de los colores, aromas y sabores tan característicos de este territorio, organiza tus vacaciones a Marruecos. Vivirás una experiencia increíble y te llevarás un recuerdo inolvidable.

Viaje de placer en Marruecos

Ya que es el estado africano más accesible desde Europa, Marruecos cautiva a una clientela muy variada. En Marruecos, la naturaleza está al alcance de todos: desierto, montaña, valle o mar serán el deleite del viajero.

Los senderistas disfrutarán explorando las cimas marroquíes. Por su parte, en los lagos abundan las truchas para los amantes de la pesca y para los más deportistas les aguarda el incomparable Medio y Alto Atlas a pie, en mountain bike o parapente.

Nada mejor que una estancia en el desierto, en dirección a Ouarzazate para apreciar su inmensidad. De noche, se puede dormir en una jaima en el desierto, en un albergue en la montaña o una casa rural. Además puede incluir en su viaje a Casablanca, una metrópolis de contrastes marcada por una amalgama arquitectónica donde se combinan construcciones modernas y la antigua medina.

Hacia el norte se asienta Rabat, donde modernismo y las costumbres van de la mano. En tanto que la región central se aconseja recorrer ErfoudOuarzazate, pasando por el valle del Dades.

Indudablemente no querrá perderse de visitar Marrakech, la ciudad ocre imperial que ha dado nombre al país.